Preguntas frecuentes
Legalidad, muestreo, precio, grabaciones y uso de los resultados. Las preguntas que nos hacen antes de firmar, respondidas sin rodeos.
Legalidad y protección de datos
¿Es legal el cliente misterioso en España?
Sí. Evaluar la calidad del servicio que se presta al público en un establecimiento abierto es una actividad lícita de investigación comercial. El evaluador se comporta como cualquier otro cliente, no provoca situaciones artificiales ni induce a nadie a incumplir. Lo que sí está regulado es el tratamiento de los datos personales que el programa pueda generar y el uso que se dé a los resultados respecto del personal evaluado.
¿Hay que avisar a la plantilla de que existe el programa?
Que existe, sí. Cuándo, dónde y quién, no. Cuando el programa evalúa el desempeño de personas concretas, la empresa debe informar de su existencia y de su finalidad, y trasladarlo a la representación legal de los trabajadores donde la haya. Un programa completamente oculto es el que genera problemas: el anuncio previo de la visita concreta, en cambio, invalidaría la medición. Nuestra recomendación siempre es la misma: anunciar el programa, explicar para qué sirve y para qué no, y no anunciar nunca la visita.
¿Se puede usar el informe para sancionar a un empleado?
No lo recomendamos en ningún caso y no diseñamos programas con esa finalidad. Más allá de los problemas jurídicos que arrastra usar una evaluación encubierta como prueba disciplinaria directa, es la forma más rápida de destruir el programa: en cuanto ocurre una vez, la red deja de atender clientes y empieza a intentar identificar evaluadores. Los resultados sirven para formar, para corregir procesos y para reconocer buen desempeño.
¿Se pueden grabar las visitas o las llamadas?
La grabación de audio en llamadas es posible cuando la empresa acredita una base jurídica, ha informado previamente a las personas afectadas y existe un plazo de conservación definido. La grabación encubierta de imagen en el punto de venta no la practicamos. Nuestro estándar es trabajar sin grabación: el evaluador cumplimenta el cuestionario inmediatamente después de la visita, con transcripción de las frases relevantes. Cubre la práctica totalidad de los objetivos.
¿Qué datos personales aparecen en el informe?
Los mínimos imprescindibles para que el hallazgo sea accionable: punto de venta, fecha, hora y turno. Cuando la organización lo requiere se identifica el puesto —«persona en mostrador de recepción»— pero no el nombre. Aplicamos minimización de datos y plazos de conservación acordados contigo antes de empezar.
Diseño del programa
¿Cuántas visitas necesito?
Depende del objetivo. Para una foto puntual de la red bastan una o dos visitas por punto; para un ranking defendible entre tiendas hacen falta tres o cuatro; si el resultado va a alimentar un incentivo variable, cuatro o más y en oleadas trimestrales. Y siempre repartidas entre días de la semana y franjas horarias. Si el presupuesto no llega para un muestreo suficiente, preferimos reducir el número de puntos evaluados antes que rebajar las visitas por punto.
¿Cuánto tarda un programa desde que lo contrato?
Un programa estándar de una oleada: entre dos y tres semanas de preparación —cuestionario, muestreo, reclutamiento y piloto— y entre dos y cuatro semanas de ejecución según el alcance. Los informes se entregan en las 72 horas siguientes a la última visita. Un programa solo telefónico se ejecuta bastante más rápido: la oleada completa puede estar cerrada en una semana.
¿Cuánto cuesta?
No publicamos tarifas porque el coste depende de tres variables que cambian el trabajo por completo: número de puntos de venta, número de visitas por punto y complejidad del escenario. Una visita de quince minutos a una tienda de conveniencia y una prueba dinámica de vehículo de dos horas no se parecen en nada. Lo que sí garantizamos es presupuesto cerrado por escrito antes de empezar, con el número exacto de visitas incluidas.
¿Podéis medir también a mi competencia?
Sí, y es de lo más útil que se puede hacer. El mismo cuestionario aplicado a los competidores convierte tu nota en una posición de mercado. Se evalúa exactamente igual que en tu red —observación como cliente, sin provocación ni engaño más allá del propio de la técnica— y el informe se centra en el servicio observado, no en obtener información reservada de la competencia.
Ya tengo encuestas de satisfacción. ¿Esto no es lo mismo?
No, y se complementan bien. La encuesta mide percepción recordada de quien decide contestar, normalmente el muy satisfecho o el muy enfadado. El cliente misterioso mide hechos observados durante la experiencia, con un evaluador comparable entre visitas. La encuesta te avisa de que algo va mal; el cliente misterioso te dice qué va mal, en qué punto de venta y en qué fase del proceso.
¿Qué pasa si descubren al evaluador?
Ocurre muy pocas veces cuando el perfil y el escenario están bien elegidos, y cuando ocurre es información valiosa en sí misma. La visita se marca como comprometida y no se computa en la nota; se repite con otro evaluador y sin coste adicional para ti. Además revisamos el escenario, porque una detección casi siempre significa que el guion pedía algo que un cliente real no pediría.
Después de la medición
¿Los resultados se comparten con los puntos de venta?
Recomendamos que sí, y rápido. Un programa cuyos resultados no vuelven a quien fue evaluado se percibe como vigilancia; uno que devuelve la ficha de su punto, con lo que hizo bien y con dos o tres cosas concretas a corregir, se percibe como herramienta. La diferencia en la oleada siguiente es notable.
¿Qué hago si el resultado es malo en toda la red?
Es más frecuente de lo que parece y suele significar que el problema no está en las personas, sino en el proceso: un protocolo que no se puede cumplir con la plantilla disponible, un argumentario que nadie se cree o una campaña que llegó sin formación. Por eso la sesión de resultados separa siempre qué se corrige con formación, qué con proceso y qué con producto. Culpar a la red de un fallo de diseño no arregla nada.
¿Merece la pena repetir la medición?
Una medición aislada genera un susto; un programa continuo cambia comportamientos. El valor real aparece en la segunda y la tercera oleada, cuando puedes ver si lo que hiciste funcionó y cuánto. Nuestro formato más contratado es trimestral con dos o tres visitas por punto.
¿Puedo usar los resultados en un incentivo variable?
Se puede, pero exige un diseño mucho más exigente: muestreo suficiente para que el ranking sea justo, reglas conocidas por todos desde el principio, umbrales publicados, procedimiento de alegación cuando un punto discrepa de un informe y —muy importante— que el incentivo sea colectivo por punto de venta, no individual. Si no se cumplen esas condiciones, el incentivo genera más conflicto que mejora.
¿Sabes qué vive de verdad tu cliente en tus puntos de venta?
Cuéntanos cuántos puntos tienes, qué te preocupa y qué decisión quieres tomar con los resultados. Te devolvemos una propuesta con cuestionario de muestra, número de visitas recomendado, calendario y presupuesto cerrado.
Todo se gestiona por correo electrónico: contacto@misterioseando.com